Comment ( 1 )

  • Pino

    Muy interesante e importante el tema tratado, da motivo para aclarar y ampliar algunos conceptos inherentes a este “Movimiento energético”.
    Hoy en día muchos recurren al “Movimiento energético” como si fuera la panacea para mejorar la salud, para el bienestar corporal, físico y mental. Se trata todo con demasiada superficialidad, los profesores, los maestros de las variadas técnicas proliferan como los brotes en primavera y nunca llegamos a darnos cuenta que no es suficiente “meditar”, vivir el “Aquí y Ahora”, practicar las muchas terapias hoy de moda, si no se tiene claro qué es este “Movimiento energético”. Este no empieza y no se evidencia cuando hay un desequilibrio en el cuerpo. El Movimiento energético se da desde el primer momento de nuestra existencia y define lo que será nuestra vida.
    Podemos definir “Movimiento energético” como la vida misma y la característica más importante de la vida no es su forma externa, más bien las dinámicas internas que crean y sostienen esta forma. Las dinámicas internas que sostienen esta forma son por sí mismas “Movimiento energético”. La práctica constante de algunos ejercicios, de algunos tratamientos, nos ayudan seguramente a mejorar nuestro estado de salud, pero esto no significa que aprendemos a expresar la vida que está en nosotros.
    Se reconoce la necesidad de movimiento cuando la salud está comprometida y a este punto todo el mundo descubre que necesitamos “movernos”, el médico invita a caminar, a nadar, los más espirituales a practicar Tai Chi, Qi Gong, Yoga, Pilates, todo lo que la moda de hoy invita, cuanto más Bio, Natural, Orgánico, y costoso más atractivo.
    La verdad es que cualquier actividad, arte, danza, deporte o lo que sea, puede ser terapéutico pero no todos permiten evidenciar y reconocer nuestra individualidad.
    Todos los movimientos sirven si nos hacen reflexionar sobre la vida, sobre nuestra vida, solo a este punto se pueden definir “Energéticos”. Nos permiten entrar en contacto con la parte más profunda de nosotros mismos, escucharla y dejarnos llevar da ella. Este ser profundo que necesitamos escuchar es el responsable de la circulación energética, de este movimiento energético y este no puede más que ser el Corazón, el Soberano de todos los órganos.
    Entonces, ¡bienvenida alegría!

    Bienvenido Antón Pirulero, bienvenido este juego y todos los juegos que nos hacen poner atención a lo que realmente somos.

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